sábado, 21 de mayo de 2016

ESTAMOS VOLVIENDO
-          ¡Hola don Singulario! ¿Se la tomó en serio con eso de la vuelta?
-       ¡Qué tal amigo! Nada de eso, es una forma de recordar, ¿Se acuerda del gordo Pichuco, con esa voz aguardentosa?: Alguien dijo una vez que yo me fui de mi barrio. ¿Cuándo?... ¿Cuándo?... si siempre estoy llegando”. 
-       ¡Vamos todavía, Singu viejo y peludo!
-       Viejo, seguro, pasé la ochocentena, peludo cada vez menos. Pero es importante recordar, especialmente para algunos que pretenden restaurar viejas epidemias, que, como el agua de la nota anterior, no nos vamos nunca porque éste es nuestro lugar.
-       Ya aparece con cosas raras, ¿qué tiene que ver el agua con su vuelta?
-       Recapitulemos un poco, le decía que retomábamos la columna porque gotitas que se van haciendo gruesos hilos aguachentos, transformándose en sucedidos conmocionantes que intentan ahogarnos en charcos me sacudieron y obligaron a sentarme frente a la compu.



Estuvimos recordando aquella primera visión europea de la vida de un pueblo libre que habitaba estas llanuras, estas pampas y estos ríos y que quisieron someter a la fuerza. Se llevaron puestos a muchos, pero a ellos no les fue mejor…
-          ¡Si hasta se tuvieron que comer entre ellos!
-         Fuerte de Buenos Aires
Y aconteció que tres españoles se robaron un rocín y se lo comieron sin ser sentidos; mas cuando se llegó a saber los mandaron prender e hicieron declarar con tormento; y luego que confesaron el delito los condenaron a muerte en horca, y los ajusticiaron a los tres. Esa misma noche otros españoles se arrimaron a los tres colgados en las horcas y les cortaron los muslos y otros pedazos de carne y cargaron con ellos a sus casas para satisfacer el hambre. También un español se comió al hermano que había muerto en la ciudad de Bonas Ayers. 
Sin embargo en la escuela nos enseñaron que los salvajes eran los de aquí, que nunca entendíamos que esos barbados, sifilíticos y arcabuceros traían la civilización. Que por el capricho de algunos caciques que  pretendían continuar con sus prácticas aberrantes -mire Ud. que hasta andaban desnudos mostrando sus impudicias- no aceptaban compartir sus alimentos ni mujeres…
-         Don, en esos grabados del alemán Ulpobre se ve con claridad que los habitantes no llevaban ropa y andaban lo más campantes…
-         Ulrico... Ulrico Schmidl fue el testigo más importante desde entonces, con el que podemos contar en estas tierras para comprender las atrocidades que sufrimos cuando los que llegan, sólo lo hacen con el afán de llevarse sus productos. Y que para ellos los seres humanos no cuentan…
-         ¡Oia, don! Está usando un lenguaje moderno, se parece a esos pasquines que no entienden, o no quieren entender que el mundo es uno solo y que hay que llevarse bien con todos. Aquellos adelantados eran en verdad adelantados, se adelantaron quinientos años para llevarse todo, no fuera a ser que otros se les adelantaran…
-         Usted también se hace el juguetón… Sólo que aquellos invasores que sobrevivieron, entre la herencia que dejaron, también nos dejaron a muchos recién nacidos que al crecer, les gustó más el lugar de nacimiento que las historias que les contaban. Esta tierra feraz es tan, pero tan generosa y amorosa que cautiva a quien se le acerca por las buenas. Por eso hay un pueblo que por más que lo chuceen siempre vuelve… 
-         Amigo Singulario, me parece que esos ochocientos años que dice que tiene lo están perturbando, anda desvariando, ¿qué tiene ver una cosa con la otra?
-         Sólo ochenta, pero es verdad, ocurre que se me mezclan muchas ideas, como aquellos chorrillos que forman arroyos con aguas de distintas vertientes. Estaba pensando en que muchos de los que habitamos esta bendita tierra somos hijos de aquellos que se ayuntaron, a veces sin poder comunicarse verbalmente por hablar distintas lenguas, y como históricamente nos cuentan, y los descendientes no siempre fueron hermanos  fraternales. -perdóneme el oximorón-
Quiero decir que la ambición y la envidia de algunos pocos, muy generosamente estimulados por los civilizadores que hablábamos el otro día, generalmente frustra las buenas intenciones de una mayoría que por ser “salvajes”, quieren ser libres en el buen sentido…
-         Sigo, viejo, sin comprenderlo del todo. A ver si puedo traducirlo, la idea es que seríamos un pueblo mestizo libre, auto-orientado como lo escribió aquel fulano Masengrasado, y que por culpa de envidiosos y ambiciosos no podremos desarrollarnos.
-         Por áy cantaba Garay. Pienso en el verso de Alfonsina citado por don Guillermo Magrassi, no como Ud. lo apoda. Vivimos en un país, en una comarca que le pesa la herencia: siente que los muertos indios se le suben por las piernas. Choca este soplo que sube… con el mosaico europeo que en los grandes ojos lleva.
Sólo piensan como civilizados enseñados, que somos europeos trasplantados y únicamente ahí está la cultura. De allí a actuar como representantes -y transformarse en traidores y mercenarios- hay un pequeño paso.
-         Ahora voy comprendiéndolo, se refiere a esos gerentes, economistas y doctores que nos quieren convencer que es bueno ser colonizados, que es necesario pertenecer al mundo ilustrado para que nos puedan prestar plata para que después se la paguemos y mientras tanto creeremos que crecemos…
-         Parece que vamos explicándonos, o usted se está volviendo inteligente o yo lo estoy catequizando con mentiras creíbles…
-         Lo que ocurre don es que tuvimos la oportunidad de ver las diferencias, de repente encontrarnos que todos teníamos derechos: a comer, a estudiar, a elegir libremente nuestra sexualidad sin hipocresías, a pensar en la casa propia…
 Pero no siempre fuimos eficaces en clarificarlas. Las diferencias visibles: el pelo duro, los ojos rasgados, la solidaridad, esa costumbre de mantener sus tradiciones y la humildad como condición primaria contrastaron con la otra sociedad citadina alta y de  ojos celestes, de pelos rubios (hay mucha tintura para ocultar orígenes), botox en la cara y tetas, manicuras y almuerzos televisados, el individualismo afincado en departamentos y barrios cerrados, sumados a algunos, muchos recién llegados que tienen ataques de amnesia y quieren, aunque no puedan…
Perdón don, estoy ocupando su espacio. Yo sé que me llamó para ser partenaire pero a veces la bronca también me sale…
-         Yo no manyo francamente lo que es ser una partenaire / aunque digan que soy bruto y atrasado... ¡Qué querés! / No debe ser nada bueno si hay que andar con todo al aire… cantaba el feo Rivero. Nooo mi amigo, usted me acompaña fraternalmente en este devenir ¿literario? en  el cual podemos desgranar ideas, broncas, ilusiones y utopías, creyendo como tantos otros que somos argentinos con dignidad, que podemos vivir con nuestro esfuerzo, que no despreciamos a nadie, que los radares que hace INVAP detectan igual que los que venden los gringos, que las vacunas que se elaboran en el Malbrán protegen parejo a las de algunas multinacionales.
-         Disculpe nuevamente don, me sacó mi chauvinismo a flote -¿qué dije?-. ¡Qué maravilla ver volar al Arsat! Se me puso la piel de gallina igual que cuando me enteré que Laika nos ladraba desde el espacio o cuando aquel yanqui pisó la luna. Eso, entiendo que puede ser la globalización, habitantes del planeta Tierra girando por el universo donde el norte está abajo o a la izquierda y rotando, rotando…
-         Rotando, rotando a muchos están rajando. Disimúleme amigo, estas son las vertientes que llevan al charco del que le hablaba cuando comencé a escribir y lo convoqué para me ayudara.
Allá por el ’92 explicando la corrupción, la vagancia y no sé cuantas cosas más,  sentaron a un diputado trucho para destruir una de las empresas más eficientes que era ejemplo y líder en el mundo en la tecnología del gas. Éramos nada más que diez mil tipos distribuidos en todo el país surgidos en su gran mayoría de universidades y escuelas técnicas argentinas. La transformaron en varias empresas extranjeras que dejaron de producir tecnología y sólo se dedicaron a vender el producto hasta agotarlo, pero eso sí, la guita recaudada se la llevaron.  Yo estaba entre los que dejamos de ser necesarios.
-         Ahora no necesitan sentarlos, los compran con algunos sanguchitos y mates don Singu. Y les hacen leyes y disposiciones para continuar destruyendo nuestro medio ambiente mientras encarcelan a lxs nadies…
-         Decimos en el título que estamos volviendo porque estamos perdiendo las voces y los periódicos que en verdad nos informaban y ahora hay un solo punto de vista del mundo que nos rodea; donde los malos que hasta ayer buitreaban para condenarnos a ser deudores por generaciones ahora son hermanitas de caridad que nos quieren ayudar a crecer, decía que por lo menos volvemos para abrir otras posibilidades que nos permita la tecnología.
  Ya le dimos mucho a la lata y con tanta lluvia de arriba y barrizales de abajo, nos vamos a cuidar de enfriamientos fatales, todavía nos queda mucha bronca -y esperanzas- para compartir. Le adelanto una historia que contamos cuando escribíamos para Informaciones Semanales de San Martín y probablemente usted recordará. Don Mariano Moreno tradujo a Rousseau y mandó a imprimir
-       Ya está don Singu, no siga, se refiere al Contrato Social, recuerdo que salimos a la lleca el 17 de enero de 2009, tengo el ejemplar bien guardadito y si quiere se lo presto con obligación de devolverlo, no me olvido el refrán: “el que  presta un libro es un bolu.. ..”
  -         Efectivamente, y le decía que mandó a imprimirlo en dos tomos, pero déjeme que le trascriba el final de aquella nota para darme pie a continuar el tema próximamente, toda vez que la destrucción que se está haciendo con la actual Biblioteca Nacional merece revivir el tema. Hasta pronto
-          - Se publicó el Contrato Social en dos tomos, el primero de 99 páginas y el segundo de 67 páginas. Aunque los libros tuvieron vida fugaz…
-          - Claro, me imagino que no se reimprimieron…
-          - ¡No! El 5 de febrero de 1811 el Cabildo de Buenos Aires, resolvió devolver los ejemplares al impresor con los siguientes argumentos: “Reflexionaron dichos SS. que la primera parte reimpresa del Contrato Social de Rousseau no era de utilidad a la juventud y antes bien, pudiera ser perjudicial por carecer aquella de los principios que debiera estar adornada…; y en vista de todo creyeron inútil, superflua y perjudicial la compra que se ha hecho de los doscientos ejemplares de dicha obra”.  Al igual que estos libros su impulsor pasó a mejor vida pocos días después, el 4 de marzo de 1811.

Villa Ballester, 4 de abril de 2016


VAMOS A VOLVER, A VOLVER, A VOLVER

VAMOS A VOLVER, A VOLVER, A VOLVER

-     ¡Hola don Singulario! ¿En qué anda, tanto tiempo?
-     ¡Qué tal, amigo! Con ganas de escribir algo, después de haber parado hace un tocazo. Le cuento que me agarró el deseo después de leer un poema de Alfonsina Storni en la contratapa del libro Los Aborígenes de la Argentina. Ensayo socio-histórico-cultural de Guillermo E. Magrassi (Búsqueda, 1987):



Buenos Aires es un hombre
que tiene grandes las piernas,
grandes los pies y las manos
y pequeña la cabeza.
(Gigante que está sentado
con un río a su derecha,
los pies monstruosos movibles
y la mirada en pereza.)
En sus dos ojos, mosaicos
de colores, se reflejan
las cúpulas y las luces

de ciudades europeas.
Bajo sus pies, todavía
están calientes las huellas
de los viejos querandíes
de boleadoras y flechas.
Por eso cuando los nervios
se le ponen en tormenta
siente que los muertos indios
se le suben por las piernas.
Choca este soplo que sube
por sus pies, desde la tierra,
con el mosaico europeo
que en los grandes ojos lleva.
Entonces sus duras manos
se crispan, vacilan, tiemblan,
¡a igual distancia tendidas
de los pies y la cabeza!
Sorda esta lucha por dentro
le está restando sus fuerzas,
por eso sus ojos miran
todavía con pereza.
Pero tras ellos, velados,
rasguña la inteligencia
y ya se le agranda el cráneo
pujando de adentro afuera.
Como de mujer encinta
no fíes en la indolencia
de este hombre que está sentado
con el Plata a su derecha.
Mira que tiene en la boca
una sonrisa traviesa,
y abarca en dos golpes de ojo
toda la costa de América.
Ponle muy cerca el oído:
golpeando están sus arterias:
¡ay, si algún día le crece
como los pies, la cabeza!



-     ¡Qué pinturita!  
-     Estas líneas están naciendo por sucedidos que, a través de distintas vertientes como las naturales del agua, comienzan siendo gotitas que se hacen hilos, se encharcan o continúan avanzando, juntándose, separándose pero siempre en un mismo sentido. En algún lugar se encuentran con otros hilos dispersos y se transforman en masas líquidas incontenibles…
-     Ya se quiere hacer el trovador, no me diga que intenta imitar a su nieto.  Me enteré que anda ganando concursos de poesía por las castillas del Machado; premiado por los cafeteros, cumpas del García Márquez y hasta por los cuequeros trasandinos del Neruda, sin contar de nuestros arrabales sabateros y borgianos. ¡Qué me contursi!
-     Para nada, eso del nieto es para otra historia, ahora ando sólo escudriñando esas fontanas, muchas veces escondidas, pero otras  tan a la vista que no los vemos, casi como el árbol que tapa el bosque.
Pero… sí, resulta que a fin de año me encontré sumergido y con mucha bronca en el medio de una masa fangosa que me quitó la respiración casi hasta ahogarme. Sólo por reflejos naturales logré salir y por ahora ando boqueando y buscando aire por otros lares (es un decir) intelectuales o manuales que me permitan continuar con lo que fue mi rutina de la última década ganada…
-     De nuevo a las andadas, no me diga que anda politiqueando con esta columna. Yo creía que con los años esa enfermedad se curaba…
-     La política no es una enfermedad, como no son tantas otras con las que nos hicieron creer desde que el mundo es civilizado. Después le cuento algo que está en el libro que le comento al principio. Pero ahora no quiero escaparme de hilo de las vertientes, es decir seguir los hilos del agua que cuando llegó toda junta casi me ahoga.
-     Es cierto don, cuando habla sacude barro, todavía lo noto mojado
-     Alguna vez le comenté que tengo una quintita en Villa La Ñata…
-     Villa que parece dejó de estar de moda en los noticieros de TV por los partidos políticos que se armaban… perdón, digo de fútbol,  no se confunda…
-     Allí está el centro, o algo así de una serie de emprendimientos inmobiliarios -cauntris como le dicen- que está destruyendo el cenagal natural del delta formado por el Paraná y el Uruguay y que se convierten en el Mar Dulce de Juan Díaz de Solís…
-     Aquel que según Borges permitió que los indios disfrutaran del primer almuerzo all’europea sazonado con frutos de esta tierra.
-     Efectivamente, el mismo que Alfonsina describe a la derecha de la ciudad cantada y contada. Pero no es ese río el que casi me ahoga. Otro malón multitudinario me desquició…
Volviendo a las vertientes le cuento que esos humedales que se están destruyendo en realidad son la tierra ancestral de una de las tantas etnias que nos constituyen como Nación. Le cantaron Alfonsina y  el teutón que acompañó a Don Pedro de Mendoza en la fundación  de la Santísima Trinidad en el puerto de Nuestra Señora de los Buenos Aires…
-     Ud. habla de Ulrico Schmidt, soldado lansquenete que acompañó la expedición fundadora, quien escribió la “Verídica descripción de  varias navegaciones, etc. etc.”  historia de aquella aventura y cuyo libro con preciosos dibujos editado allá por 1600 en alemán y latín  aquí conocemos como Viaje al Río de la Plata
-     Bueno amigo, parece que desde que dejó de acompañarme en aquellas columnas del periódico  Informaciones de San Martín, se ha cultivado ¿de dónde sacó tantos datos?
-     Primero, de algo que escribimos (dijo el mosquito) en alguna de nuestras colaboraciones periodísticas (así me doy dique), pero además, con la ayuda de mi nieto –que terminó el secundario con altas notas- y mi jermu que maneja la tablet  mejor que la de lavar, entramos en internet y doña güiquipedia me llenó de datos para fanfarronear. Es interesante ver esas ilustraciones de primera mano
-     Bueno, le contaba que en ese libro, don Ulrico narra que los fundadores nunca se la vieron muy fácil porque en realidad más que construir una ciudad venían a apropiarse de lo poco que daba esta pampa y cuyos habitantes sabían administrar naturalmente. Imagínese que la avidez de riquezas y la avaricia propia de los que así mismo se llamaban conquistadores rápidamente iban a entrar en conflicto.
La buena voluntad natural del pueblo preexistente, compartiendo víveres, pronto se vio desbordada por las exigencias desmedidas para ellos, acompañadas de las violaciones a sus mujeres, en muy poco tiempo se transformó. Ahora no serían bienvenidos y la comida se tornaría tan escasa que hasta deberían llegar a la  antropofagia antes de marcharse en derrota, después de haberlos masacrado con sus poderosas armas de fuego contra flechas, lanzas y boleadoras
     
-   Don Singu, recuerdo muy sentidamente los dibujos que mostraban escenas escabrosas cortando miembros de ahorcados, o de las batallas que se libraron y los fuegos de la muy precaria ciudad originaria producidos con flechas incendiarias.
-     Para no hacer extensa esta semblanza de aquella frustrada primera inauguración  citadina, y recordando que la poeta nombra la huellas de quienes, aún hoy, batallan contra los nuevos fundadores de ciudades que vuelven a destruir los preciados dones de la naturaleza, como son los humedales que nos protegen de las inundaciones, aparece otro de los veneros que me llevaron al gran charco.
-     No lo comprendo don, qué significa venero y a qué charco se refiere…
-     Volvemos a lo de antes, no me deja fantasear…  Venero, como manantial o vertiente  es metafóricamente hablando el nacimiento de una corriente, que puede ser líquida, pero también literaria. Le decía que los querandíes son otra de las razones por la que me encuentro escribiendo y es que la inmoderada avanzada inmobiliaria del norte, allende a mi villa tigrense, no respeta y destruye los lugares sagrados de nuestros mayores.
-     Ahora entiendo menos…
-     Resulta que en lo que es hoy Dique Luján y la otra vera del canal Villanueva, Villa La Ñata, en otras épocas fue un asentamiento humano y de los rastros encontrados se puede asegurar fehacientemente que esa población es la misma que nos hablara Schmidl hace quinientos años, pero más aún, que todavía muchos de nosotros descendemos de aquellos.
-     ¡No me la cuente don!  Y yo que me creía nieto de gringos, ¿también soy descendiente aborigen?
-     Mírele la cara a su pioresnada y la pelambre de su nieto, ¿no le dicen nada? Tienen facciones similares como esos que votaron pensando en ser ciudadanos del mundo mientras repudian a sus vecinos. Y vuelvo a la Storni: En sus dos ojos, mosaicos / de colores, se reflejan / las cúpulas y las luces / de ciudades europeas. A veces alcanza con saberse compatriota sin analizar, como en el boliche, ni pelos ni marca, ascendiente o descendiente lo mismo da
-     Ya me gustó, allá por la fiesta del bicentenario estábamos todos, albinos y negros, colorados y lechosos, peludos y lampiños, ojos redondos y otras rasgados y éramos una masa sólida, sin fisuras, sólo la azul y blanca nos cobijaba. Ropa del cardín y saintlourenzo, junto  con remeras y bluyines de la salada, ojotas y sarkanis. ¡Vamos don Singu que volvemos!
-     No se embale amigo, que es un largo trecho a recorrer. Déjeme antes de cerrar que le cuente algo de los civilizados. En una nota al pié (p. 16) Magrassi comenta esta diferencia: “salvaje” es sinónimo o igual a: libre, auto-orientado, sea animal o persona, en tanto “civilizado” equivale a doméstico, domesticado, que hace lo que otro le hace hacer.
-     ¡Oia! Don, Ud. sí que la tiene clara, los civilizados que seríamos nosotros les decimos salvajes a los indios, sin darnos cuenta que otros más civilizados nos dicen que les tenemos que decir salvajes a los indios,  que seríamos nosotros para ellos. Ahora entiendo por qué usté me dice que soy descendiente. Porque para los más civilizados yo no dejo de ser un indio salvaje.
-     Piense que el buitre-griesa  dicta clases de quién sí y quién no. ¡Hasta la próxima, donde aparecerán otras fuentes para el gran charco!


Villa Ballester, 11 de marzo de 2016

jueves, 30 de mayo de 2013

TÚPAC AMARU

Esta nota fue publicada en el Periódico Informaciones Semanales de San Martín (PBA) el  18 de  mayo de 2013 

TÚPAC AMARU

La Túpac Amaru con Milagro Sala 
     -¡Hola don Singulario! ¡Ya sé de qué va a hablar hoy! Como últimamente se tira pa’ la zurda, seguro viene a chamuyarnos de esas turbas que llevan banderas con la cara de un indio con sombrero. Después vendrá con la de un ex-presidente,  contando graciosamente que la ondean millones de alegres purretes; sólo faltan las de La Maradona, La Gardel, La Alsogaray… ¡Qué se yo, asustan…!

     -¡Pobre tipo! ¡Cómo le llenan la cabeza los noticieros! Eso de ponerle nombre a las agrupaciones viene de antaño, y los que llevan esos estandartes no son turbas, sino militantes de la pasión, los une el amor a los otros, que son la Patria...

        Pero, pese a su resistencia, la idea de hoy es seguir jugando con las efemérides. Por ejemplo un 18 de mayo de 1781…

       -…es decir “Hace doscientos treinta y dos años…” ¿Qué pasó, don?




      -Veo que aprende, en esa fecha fue ejecutado uno de los principales líderes de la emancipación americana, el paladín incaico Túpac Amaru.


     -Me acuerdo las figuritas de Billiken en que aparecía atado a cuatro caballos que tiraban en cruz, era terrible la pintura, don…




Torturas en Abu Ghsaib

     -Debe haberlo sido: Todas las imágenes nos espantan cuando alguien es torturado, o simplemente violentado, como las mostradas en Guantánamo y Abu Ghraib,  o con la policía en el Borda...  

     







    

        Pero el caso de Túpac Amaru II es mucho más emblemático, no sólo por lo espeluznante del método para doblegarlo, sino por lo que aún hoy significa para nuestra América profunda.
   
      Una escueta biografía dice que nació por 1740, en el corregimiento de Tinta, cercano al Cuzco, Perú.  Hijo del cacique Miguel Condorcanqui y doña Rosa Noguera era descendiente del inca Túpac Amaru I que señoreaba por esas tierras y fuera ajusticiado en 1572 por orden del virrey Toledo. Se lo conoce asimismo, por José Luis Condorcanqui Noguera o José Luis Túpac Amaru II,.

    Recibió una educación adecuada a la nobleza incaica y también religiosa cristiana por los jesuitas, dominando las lenguas españolas, quechua y latín, que le permitieron un contacto fluido entre los hispanos, los españoles-americanos, y demás pobladores de las más diversas capas sociales. 




José Gabriel y Micaela
      Con 20 años se casa con doña Micaela Bastidas y tiene tres hijos. Es confirmado cacique por la autoridad colonial.

    -Don Singu, tenía entendido que le decían curaca, ¿es lo mismo?

    -Para su pueblo era Curaca, respetuoso título quechua concedido a los gobernantes de los ayllus. Cacique es el despectivo colonialista para los jefes indígenas, usado para discriminarlos de los “señores” hidalgos.

    -Y que todavía se insiste en la zoncera de bárbaros y civilizados, don…



Comentarios Reales del Inca Garcilaso
 -Sigamos con Túpac, cuyas ideas libertarias se afianzaban frecuentando la sociedad de su época. Transformaciones que llegaban de una Europa convulsionada –la lectura de los Comentarios Reales del inca Garcilaso refresca antiguos esplendores imperiales; el trato con las autoridades absolutistas,  defendiendo a su pueblo de las humillaciones que recibían en las mitas, el cobro de impuestos y otras similares–   fueron forjando una rebeldía que se traduciría hasta en su vestimenta, trocando los finos ropajes ibéricos por la indumentaria incaica. Muchas otras mutaciones profundas lo convirtieron en el más tenaz luchador contra la dominación colonial.

      -Dígame algo don, no me cierra que en época alguna las cosas fueran blanco o negro, usted habló de españoles europeos y americanos, yo recuerdo que Belgrano venció a Pío Tristán nacido en Perú, por lo que también allí habría diferencias. Supongo que para que el liderazgo que adquiría este inca, no solo los indios sino muchos “blancos” lo apoyarían ¿es verdad?

      -Muy buena pregunta, pero antes déjeme decirle que en todo este trabajo sigo las líneas de investigación del historiador Boleslao Lewín (Polonia 1908 - Argentina 1988) (*) cuyas obras han sido traducidas a numerosos idiomas como el japonés, chino, ruso, etc. Guardo celosamente material de su autoría…

   -…lo que me consta,  amarrete que no se lo presta a nadie…

          -Túpac Amaru lideraba entre los indios, pero también mestizos, negros, religiosos disidentes (los jesuitas habían sido expulsados en 1767) y muchísimos españoles americanos que sentían horror por las políticas colonialistas.

        El don de gente y dirección lo envolvía de un aura especial, no sólo entre sus adeptos, sino una gran admiración de sus adversarios. Sus escritos, –a veces rechazados por algunos grupos indígenas xenófobos–  pregonaban el respeto y amistad con los europeos americanos, incluso a los extranjeros que acompañaban las ideas libertarias.

            -Era un demócrata, don

           -¡No! Era un líder carismático, que creía en las castas y los gobierno paternalistas, pero no comulgaba con el despotismo ni la bestialidad (Lewin dixit) de las revoluciones sangrientas y vengativas.

           -Don Singu, comenzamos hablando de una ejecución que cumplía años, pero seguimos hablando del ajusticiado como un buen tipo, ¿la va hacer muy larga? ¡Usté sabe, la gente quiere sangre! ¿Cuándo vienen los pingos descuartizadores?


          -¡La magnífica saga de Túpac Amaru no puede ser empalidecida por la morbosidad! 


 Antes de responder con altura esa pregunta, me parece interesante conocer algunos aspectos de su paso por la historia americana en aquel siglo anterior al de nuestra Revolución Maya.

           -No se chive don, era un decir… Lo que pasa es que mi mujer – acérrima feminista– siempre me habla de La Micaela.  


Mastica, cuando está chiva, para que me descuarticen,  pero que ella no la imitaría… ¿Quién fue?

        -Una extraordinaria mujer, despreciada por su condición de zamba,  –hija de negro e india– se elevó en su status popular por ser gran luchadora, leal compañera y consejera del líder. Espectadora obligada de aquel horrendo tormento, murio el mismo día martirizada no sin soportar antes el cruel asesinato de su hijo menor

          La semana que viene la seguimos, pero antes permítame trascribirle algunos párrafos de una semblanza de  Oscar Sbarra Mitre -
ex-director de la Biblioteca Nacional- que lo compara con Espartaco en América:

   "Aquí no hay más cómplices que tú por oprimir a mi pueblo, y yo por querer liberarlo” [...] Túpac Amarú contestó altivo de acuerdo a su linaje al interrogatorio del Visitador José Antonio de Arreche [...] en los días que precedieron a su brutal ejecución el 18 de mayo de 1781, ante su esposa e hijo menor, obligados a presenciar el suplicio [...] Indios, mestizos, negros, mulatos y zambos, conformaron el  “ejército” rebelde con el que Túpac Amaru tuvo en jaque el poder colonial, desde sur (Argentina y Chile) a norte (Colombia, e incluso Venezuela) de Sudamérica [...] Como si las “tropas” de Espartaco se hubieran trasladado de pronto al último tercio del siglo XVIII [...]   


(*) Obras de Boleslao Lewin sobre el líder cuzqueño:
     La insurrección de Túpac Amaru, Eudeba, Buenos Aires, 1976
    Túpac Amaru, un largo grito de liberación americano, Todo es Historia, suplemento Nº 8 s/f
    Túpac Amaru, el rebelde. Ed Claridad, 1943
     La Rebelión de Túpac Amaru, Ed SELA, 1957
    Túpac Amaru, Los Hombres de la Historia Nº 12, Centro Editor de América Latina



Esta nota fue publicada en el Periódico Informaciones Semanales de San Martín (PBA) el  1º de junio  de 2013 

TÚPAC AMARU 2ª  parte

      -¡Hola don Singulario! Con la nota de la semana pasada descubrimos cuánto desconocemos de Túpac Amaru. 

         
      Charlando con mi pior-es-nada y mi nieto sólo recordábamos esa tremenda escena del descuartizamiento, que más bien parecía una fábula para asustar, pero nada más. Cuéntenos que pito hizo ese ñato pa’ merecer pena tan atroz


     -Antes de continuar, le recomiendo que ponga mucho cuidado si intenta conocerlo a través de Internet, ya que mucha información proviene del statu quo historiográfico colonial, es decir de la posición eurocéntrica de “blancos inteligentes” e “indios brutos y desagradecidos”. A lo sumo encontrará una mirada paternalista imprecisa.

Tupac vestido a la española
  
      Ahora sí, seguimos. Decíamos que había recibido una educación y tratamiento social distinguido, preparada para continuar ocupando el rol que los conquistadores le atribuían como comisarios de sus comunidades.

    -¿Sería algo así como laburar de cipayo, don?

     -Invariablemente, los imperialistas utilizan algunos “agentes” de los pueblos sometidos como cabezas visibles para proteger sus dominios, cipayos fueron en la India, aquí se los llama también capangas o más pomposamente “administradores”

  Mejor continuar con nuestro personaje, que al advertir el destino asignado se rebeló. Él era un digno exponente de una raza sojuzgada desde que Colón llegó a América y a ella se debía.

    Dice Boleslao Lewin:

    «[...] que la manera de situarse frente al indio en el sistema colonial hispano, a fin de justificar la sevicia impuesta se traía a colación sus presuntas taras congénitas. Se trata de un problema angular: de ser el indio un animal bípedo, sería difícil o imposible usar con él otros métodos que los usados por los corregidores. Además (y en nuestro caso es fundamental importancia), no cabría esperar de su parte reacciones idénticas a las de los hombres “racionales”  Como la rebelión de Túpac Amaru fue una respuesta viril y multitudinaria al oprobio indígena, ella constituye un mentís sonoro a semejantes teorías [...]»

      –Bueno don, todo esto está lindo pero todavía no nos respondió a las preguntas de rigor que se imponen cuando se pretende conocer acontecimientos trascendentes: adónde, cómo, cuál,  cuándo, qué y quién…

    -Parece que anda chusmeando algún libro de lenguaje de su nieto. Algunas preguntas ya las contestamos la semana pasada, otras las iremos resolviendo en el correr de la nota.

      Veamos a los “corregidores”. Una de las peores lacras de la administración colonial por su violencia, sofocando violentamente cualquier insurrección. Con sigilo se generarían anticuerpos: indios y otros grupos como los mestizos y los criollos preanunciando lo que llevaría a nuestra independencia.


       -Siga chicaneando con “parole, parole”, parece Mina cantando…

       -Es necesario ponernos en época. Dijimos que el protagonista mutó desde una posición aristocrática colonial a paladín popular.


     Y este cambio se concreta en una fecha. El 4 de noviembre de 1780 estalla la rebelión india, coincidente con la guerra que España libraba contra Gran Bretaña. Por estos lares los criollos se miraban en el espejo de Norteamérica anunciando alzamientos armados en todos los centros urbanos.

          Dice la crónica que en aquella jornada se reunieron Túpac Amaru y Antonio de Arriaga, el corregidor de Tinta, para “celebrar el día de nuestro augusto soberano”. Con una estratagema del primero luego de la ceremonia, partidarios “tupamaros” emboscaron al funcionario, criados y escolta, llevándolos a Tungasuca, una zona cordillerana inexpugnable, estableciendo el cuartel general insurrecto. Allí le obligaron al corregidor escribir una carta a su cajero solicitando le mandaran caudales, armas, y toda lo necesario para repeler un presunto ataque corsario


     Bajo presión, el alto jerarca español se vio obligado a extender notas a todos los pueblos de la provincia para que en un plazo perentorio se presentaran en Tungasuca. El pueblo fue atiborrado por miles de criollos, mestizos e indios y hasta algunos europeos.


   De inmediato fueron puestos en pie de guerra y el quijote inca vestido de terciopelo negro, montado en un caballo blanco los arengaba  en quechua y castellano mientras dirigía los ejercicios militares.



José Gabriel 
Simón Bolívar y su caballo Palomo
-¡Qué símbolo emancipador es el caballo blanco don!  
    

      Lo veo a San Martín cruzando la cordillera para liberar a Chile y Perú. Y a Simón Bolívar sobre su pingo Palomo redimiendo pueblos sojuzgados…


     
   -El 10 de noviembre tras un juicio y un acto solemne con tropas armadas y alineadas según su conformación étnica, se pregona una fingida cédula real en la que se declara al corregidor Arriaga “dañino” al reino y se anuncia la eliminación de los impuestos más odiados por el pueblo y la supresión de la mita. Al conducírselo a la horca el pregonero anuncia repetidas veces en quechua y castellano: “Manda el Rey, nuestro Señor, quitar la vida a este hombre por revoltoso”

      Allí comenzó la gran rebelión de 1780 que tuvo una repercusión inmensa en toda la América del Sur y de cuyos ecos muchos han cantado…
     
         -Don Singulario, con su manía de señalar algunos autores, en casa me estoy llenando de libros, ayer compré en el kiosco Las Venas Abiertas de América Latina de Eduardo Galeano. Me puse a chusmearlo y encontré este párrafo que confirma sus dichos
        
       «La esperanza del renacimiento de la dignidad perdida alumbraría numerosas sublevaciones indígenas. En 1781 Túpac Amaru puso sitio al Cuzco. Este cacique mestizo, directo descendiente de los emperadores incas, encabezó el movimiento mesiánico y revolucionario de mayor envergadura. La gran rebelión estalló en la provincia de Tinta. Montado en su caballo blanco, Túpac Amaru entró en la plaza de Tungasuca y al son de tambores y pututus anunció que había condenado a la horca al corregidor real Antonio Juan de Arriaga, y dispuso la prohibición de la mita de Potosí. La provincia de Tinta estaba quedando despoblada a causa del servicio obligatorio en los socavones de plata del cerro rico. Pocos días después, Túpac Amaru expidió un nuevo bando por el que decretaba la libertad de los esclavos. Abolió todos los impuestos y el «repartimiento» de mano de obra indígena en todas sus formas. Los indígenas se sumaban, por millares y millares, a las fuerzas del «padre de todos los pobres y de todos los miserables y desvalidos». Al frente de sus guerrilleros, el caudillo se lanzó sobre el Cuzco

        -Galeano lo glosó en muchos de sus libros, también Neruda, Scorza, Arguedas han escrito palabras emotivas, pero nuevamente nos quedamos sin espacio y le prometo que la semana que viene veremos la sublevación y el horroroso final de toda su estirpe.





Esta nota será publicada en el Periódico Informaciones Semanales de San Martín (PBA) el  8 de junio de 2013 

TÚPAC AMARU  3ª parte


  -¡Hola don Singulario! ¿Sabe? El otro día estuve con muchos descendientes de ese indio que nos viene convocando…

   -¿No me diga? ¿Dónde los encontró?
Plaza de Mayo, 25 de mayo de 2013


   -Estaban festejando el 25 en la Plaza. Miles de banderas ondeando con la imagen altiva del prócer, era todo alegría.  


    Me arrimé a charlar y les conté de estas notas. Se interesaron mucho porque para ellos es el ejemplo de la liberación, eran incas, coyas, originarios en la fiesta de la Patria Grande

 
Plaza de Mayo, 25 de mayo de 2013
  

  -Me alegro que perdiera el miedo. 

     Desde la colonia nos instruyen que los indios son peligrosos, ocultando que son los hombres “blancos” los que los han sojuzgado destruyendo sus culturas. 

   Hoy finalizamos la saga trágica del héroe, comenzada hace dos semanas.


     -Sí don, es apasionante advertir cómo alguien que ha sido preparado para dominar a su pueblo, se rebela contra los usurpadores. Nos contaba que había levantado a criollos, mulatos, zambos, mestizos e indios en contra del corregidor que gobernaba la región cercana al Cuzco… ¿Cómo siguió su aventura?

      -No era una aventura, era la convicción de ideales que se expandían por todos los pueblos. 

     En tanto gobiernan los hispanos, inhumanos y violentos, desde el subsuelo de la América andina –parafraseando a Scalabrini Ortiz – el hombre avasallado se rebela integrando un ejército de liberación que avanza recobrando pueblo tras pueblo. 

  

   Pudo haber tomado al Cuzco, la capital del incanato que estaba en poder de las autoridades españolas. No quiso y Micaela Bastidas –esposa heroica– se lo reprochó.


      En tanto para contrarrestarlo, las mismas concesiones que exigía el rebelde como la abolición del reparto de los corregidores y supresión de la mita aparecieron como gracia real, comprando voluntades frágiles para la delación y traición, incidiendo en el devenir de la historia 

         Veamos cómo un documento de época relata su captura luego de una batalla muy intensa:

     «Mas habiendo sido informados -según dice el documento que nos sirve de base para este relato- por los mismos indios, dieciocho mulatos de la infantería de Lima de la retirada del Rebelde, lo fueron persiguiendo con el mayor empeño, pero antes que llegasen a la orilla se echó al río, digo al agua,el Insurgente; los mulatos empeñados en la consecución de su arresto, deseosos de ganar los 20.000 pesos que los superiores ofrecían a quien lo trajese vivo, se arrojaron  con temeridad al río, cuya corriente rapidísima ahogó a dos de ellos, y los restantes dieciséis  a la otra banda al tiempo que el Traidor había hecho fuga en aquellas malezas.  Los mulatos apresaron a uno de sus capitanes que lo había seguido, y éste por su libertad ofreció entregarlo, previniéndoles a los soldados que lo siguiesen en silencio mientras él se adelantaba a llamarlo, para que  oyendo su voz se detuviese, Así se ejecutó, pues a media legua o poco más lo alcanzó, y entretanto consultaba su desgracia con su capitán lo asaltaron nuestros mulatos, llevándolo preso a nuestro campo de donde se va a conferir con buena guardia al Cuzco. Se le previene al señor Visitador general remita tropa o salga, si gusta con ella al pueblo de Calca a cuyo pusto llegará el lunes 8 del corriente; y después que se haya tomado sus confesiones veremos los resultados de esta tragedia. La mujer del Rebelde, sus dos hijos y otros cinco de su familia experimentaron la misma suerte que aquél, pues huyendo por el camino de Livitaca para salir al de La Paz fueron arrestados todos con doce cargas de plata sellada, por la tropa de la quinta columna al mando de don Francisco Laysequilla y del coronel don Domingo Marnara. Sólo falta de esta maldita raza aprisionar a Diego Túpac Amaru, hermano del Traidor; pero se puede inferir con prudencia que sus mismos indios lo hayan de entregar para que paguen todos tan enormes delitos que han perpetrado»   

      -¿Es posible don que siempre aparezca algún traidor? El Cleto del voto no positivo tiene una lunga tradición…

     -Sucede porque el poder no repara en gastos y utiliza la humana debilidad. 


      En cambio los justos no son fácilmente doblegables ni aún frente a los métodos más horrendos. Sus nombres trascienden los tiempos y los espacios. 

     La gesta de Túpac Amaru, sus propuestas sociales y las finalidades políticas se propagaron por toda América siendo el chispazo de las posteriores revoluciones independentistas.

            Los españoles motejaban despectivamente a los gauchos o criollos díscolos e ingobernables con el mote de tupamaros o tupacamarus. 

      Igual pero en signo contrario era usado por nuestros primeros patriotas desde México a la Gran Colombia, en Chile, en Perú y en el Río de la Plata.

          Su nombre fue el símbolo de rebeldía americana. Nuestra revolución de Mayo fue influenciada como recuerda Saavedra en su “Memoria Autógrafa” ubicándolo a Túpac Amaru en primer término como el precursor de la emancipación hispanoamericana.

      También se verifica en los escritos de Belgrano, Castelli, Moreno el tinte indigenista inspirados en el indio rebelde

      Una copla circulaba por las revueltas calles porteñas en los días de mayo: 


«Al amigo Ño Fernando 
Vaya que lo llama un buey 
porque los tupamaros 
 no queremos tener rey»

   

  -Don Singulario, todo eso está bien, pero yo me quedo con la espina pensando en esos cuatro pingos que tiraban a un pobre tipo, ¿cómo fue la cosa?





     -Dijimos al comenzar esta saga que no íbamos a trabajar con el morbo. Nuestra historia reciente tiene muchísimos ejemplos de horrorosas torturas y sacrificios humanos para solazarnos en ellas. Basta entrar en Internet y encontrar el relato de testigos del suplicio de Túpac Amaru, su esposa, hijos y compañeros para comprender la inhumana conquista de América llevada a su mayor expresión. Sólo exponemos el inicio de una crónica presencial:

        «El  18 de Mayo de 1781, después de haber cercado con milicias la ciudad del Cuzco, que tenían sus rejones y algunas bocas de fuego y cercado la horca de 4 caras con el cuerpo de mulatos y huamanguinos arreglados todos con fusiles y bayonetas caladas, salieron de la compañía de Jesús nueve sujetos: José Verdejo, Andrés Castelo, Antonio Oblitas (que ahorcó al general Arriaga), Antonio Bastidas, Francisco Túpac Amaru, Tomasa Condemaita cacica de Acos, Hipólito Túpac Amaru hijo del traidor, Micaela Bastidas su mujer y el insurgente Jasé Gabriel. Todos salieron a un tiempo, y uno tras otro venían, con sus grillos y esposas, metidos en unos zurrones de estos que se trae yerba del Paraguay, arrastrados a la cola de un caballo aparejado. Acompañados de los sacerdotes que los auxiliaban y custodiados de la correspondientes guardias, llegaron todos al pie de la horca y se les dieron por medio de dos verdugos las siguientes muertes…»


       -Respeto su posición don, de no querer exacerbar el morbo, aunque mirando la televisión por la tarde (la violencia en su más extrema expresión en películas y series para todo público, incluso para niños), pienso que aquello también debería recordarse...

     -No lo oculto, está al alcance de cualquiera encontrarlo. Sólo que en lugar de mostrar las iniquidades de algunos prefiero resaltar las magnificencias del otro.

       José Gabriel Condorcanqui Túpac Amaru fue uno de los primeros líderes de lo que hoy exaltamos como la Patria Grande liberándose del yugo de cualquier imperialismo. Quiero aprovechar, disculpándome por tantas ausencias injustificadas,  recordar a quienes siguiendo los pasos de aquel, nos ayudaron a lo que hoy se va conformando como una majestuosa realidad en construcción permanente:

          San Martín, Bolívar, Belgrano, Castelli, Moreno, Monteagudo, Artígas, Sucre, Juana Azurduy, O’Higgins, Miranda, Morazán, Hidalgo, Rosas, Felipe Varela, Solano López, Sandino, Marcelino Ugarte, Yrigoyen, Scalabrini Ortiz, Jauretche, Perón. Evita, Cooke, el Che, Fidel, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Lula, Evo, Chávez, Kirchner y los jóvenes que toman la posta

          Una última divagación: Manuel Belgrano, en el Congreso de Tucumán de 1816, con el apoyo de San Martín, propone un monarca inca. La oligarquía porteña representada por Anchorena replica despectivamente que son de “casta color chocolate, andrajosos y borrachos” ¿Tendría algo que ver la memoria de Túpac Amaru?