sábado, 21 de mayo de 2016

MICAELA BASTIDA, BARTOLINA SICA, MILAGRO SALA Y MIL MÁS

MICAELA BASTIDAS, BARTOLINA SISA,  MILAGRO SALA Y MIL MÁS
                                                    
                             

Ver el pasado, no como cosa muerta para ser contemplada  en los
 museos, sino como detonante o gatillo de los tiempos de ahora
Eduardo Galeano

-  Hola don Singulario, hoy se trae algunas minas, demasiado pretencioso con tantas...
-  ¿Cómo anda cumpa y amigo? Por favor lea despacito el título y dígame si no le suena alguno de esos nombres...
¡Síiii...! El último, entre tantas no lo había reconocido, la señora jujeña que anda alborotando por el norte, creo que ahora la metieron en cana... Algo habrá hecho...

-  Ud. se queda un rato solo, va a la peluquería o al dentista y no tiene otra cosa que hacer que leer los pasquines ilustrados y malpensantes que abundan por allí.
  La compañera Milagro es una luchadora por los derechos de su pueblo, que ha movilizado y concientizado de tal forma a su comunidad, que los enemigos de siempre la han encerrado con cadenas para acallarla, inventando historias sin gollete...
-  No se chive don, todo el día, machaca que te machaca... Uno no es de piedra, dicen que afanó..., dicen que mató..., dicen que vive en un palacete..., que tiene un autazo..., cómo no vamos a pensar que una india...
- ¡Pare la mano! Que no sepa que pasa en la realidad, vaya y pase, pero que encima comience a discriminar no... Ya recordamos alguna vez que su señora es rubia de tintorería, que a usted no le crece la barba y que su nieto tiene el pelo que necesita 100 kilos de glostora para bajarlo. Y eso no lo hace menos respetable, caramba.
- ¿Y eso qué tiene que ver?
-  Nada y mucho. Cuando un rubio de ojos celestes tiene cuentas en Panamá y su papá inmigrante se casa con un apellido estanciero, a nadie le preocupa dónde vive, de dónde saca (y pone) la guita, adonde y en qué vehículo viaja. Pero cuando un morocho pelecha, así sea trabajando de sol a sol, entonces es sospechoso por portación de cara.
   Y si  además tiene la capacidad de liderar en su comunidad, bueno entonces la pena es mayor.
-  Ta’bien don, disculpe y diga adonde va con tantas señoras respetables...
-  Encima de bolu... se hace el cínico, usted también se está sincerando y ya cree en la meritocracia. Voy a ignorarlo y sigo para no perder tiempo (y espacio de papel)
   Esos nombres son de las mártires del comienzo de nuestra nacionalidad, son las dos primeras quienes acompañaron en el martirologio de las luchas contra la dominación española en América.
   Micaela Bastidas, obligada a presenciar el descuartizamiento de su esposo Túpac Amaru, la muerte de su hijo ahorcado tras innumerables tormentos, y a ella, antes de matarla a patadas le cortaron la lengua. Sus miembros depedazados fueron trasladados a distintos pueblos como testigos del terror a que serían sometidos aquellos que osaran rebelarse.
- La pucha, don. Es espeluznante la historia. Y disculpe, -en secreto- mi nieto tiene un laburito contratado en la universidad y yo me quiero borrar, a ver si lo rajan por mi culpa...
- Lo comprendo, pero no lo justifico. Este es un espacio que tenemos para resistir al avance de tanta mala leche y el ejemplo de esas mujeres nos tienen que endurecer aún más, siguiendo a Galeano, detonante para estos tiempos...
-   Dele don, y la Bartolina Sisa quién fue...
 Otra, la noble compañera del cacique Túpac Katari que dirigió la más alta rebelión contra los españoles en el siglo XVIII,  los tuvo en vilo por más de tres años y que -¡cómo puede ser de otra manera!- por la traición de algunos fue vencido corriendo la misma suerte que Túpac Amaru. También su cuerpo fue desmembrado y Bartolina, embarazada muerta a patadas. Hay una leyenda que circula en toda América desde aquella época, recogiendo una expresión de Julián Apaza, que así se llamaba Katari para las leyes españolas, diciendo antes de su ejecución: “A mi sólo me matarán... pero mañana volveré y seré millones” 
-  ¡Oia don! Eso mismo dicen que dijo Evita...
-  Otra de las mujeres gloriosas de nuestra historia. Y siguiendo con el título elegido, muchos años después aparece Milagro que reivindicando a aquellas compañeras pone en alto nuevamente la bandera de Túpac Amaru para convocar a los ignorados y desposeídos, los nadies, quienes se reúnen y comienzan a trabajar para su dignidad, hacen obras, sus casas, sus muebles, sus escuelas, sus hospitales y ¿por qué no? sus piletas de natación, gimnasios, clubes. El gobernador, su corte de genuflexos, junto con muchxs medio pelo no pueden aceptar que sean sus iguales...
-  Me enteré don cuando la mina aquella que chamuyaba por el 6-7-8, la Rusa...
-  ¿Quién?
-  Esa que escribió un libro que se llama como una risa, jarajay, de la Milagrosa jujeña que usted habla,  ahora encanada...
- Vuelve a sus burradas, Sandra Russo escribió Jallalla: la Túpac Amaru, utopía en construcción y en esa obra entenderá porqué los blancos rubios y de ojos azules, aunque muchos se tiñan y usen lentes de contacto la odian y la están martirizando como a las otras.
   Micaela, Bartolina, Evita y tantas más son la memoria viva de los que luchamos para reunir los miembros destrozados de los Túpacs y con ellos a los pueblos de nuestra Patria Grande. Comenzamos  estas charlas con la consigna A volver, vamos a volver seguimos recordando que Gardel se equivocaba cuando regresaba con la frente marchita y hoy recordamos que estamos siendo millones los que volvemos...
-Bueno don Singulario, déjeme reivindicarme: ¡LIBERTAD A MILAGRO SALA! ¡VAMOS TODAVÍA! ¡A VOLVER!


Villa Ballester, 18 de mayo de 2016




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